REVIEW NEED FOR SPEED PAYBACK

La reciente apuesta de la franquicia, Need For Speed Payback nos presenta a Ty, Jess y Mac, un grupo de pilotos con distintas motivaciones que harán todo para derrocar a The House, una organización que tiene controlados los casinos, las carreras ilegales e incluso algunos polis de Fortune Valley a su favor.

FORTUNE VALLEY, es una ciudad similar a las vegas y sin duda el mundo abierto más grande que ha tenido la marca.

Las Misiones de campaña siendo pocas cumplen con su función, mostrarnos la historia, aunque de manera decepcionante y pauteada en las carreras ya que por más que aceleres no logras sobrepasar a algunos autos.

Dejando de lado lo malo de la campaña tenemos la diversión de los eventos y tipos de coches que se clasifican en:

– RACE: Coches que alcanzan altas velocidades en las rectas.

– DRAG: Son los coches más rápidos y se basan en hacer os cambios de forma manual y en arrancones.

– DRIFT: Como su nombre lo dice son autos enfocados para realizar derrapes en las curvas de las pistas de Fortune VALLEY.

– OFF-ROAD: Sin duda a lo largo del juego se deja muy claro que las carreras fuera del asfalto son las mejores y con este tipo de coches todo terreno son las más divertidas.

– RUNNER: Son los autos más balanceados donde sus principales pruebas son de persecución y de menores tiempos cumpliendo mandados a clientes, recorriendo distintos lugares en un determinado tiempo, etc.

En resumen de cada clase y pruebas son bastante amplias y nos dejan salir de la típica temática de los juegos de carrera lo que da un plus de diversión al juego.

Por otra parte la modalidad online es bastante buena ya que nos permite probar en carreras y modalidades distintas nuestros mejores autos contra los de otros jugadores, pero si se puede mencionar algo malo es que al momento de cargar las carreras o cambiar de modalidad de juego la pantalla de carga es horrorosamente extensa.

En cuanto a apariencia el juego tiene muy buena presentación y sonido, destacando su motor gráfico Frosbite en los distintos escenarios a lo largo del día y en distintos horarios es donde más destaca. Aunque de forma negativa deja mucho que decir la lógica de los objetos en el juego y esto refiriéndonos completamente a objetos que son “indestructibles” con el auto que sea y sin importar la velocidad que lleves estos objetos ni se inmutan al impacto.

La personalización del juego es bastante completa ya que pasamos horas y horas creando piezas y enchulando nuestros coches, cabe destacar que el humo que sale al derrapar, el color de los neones por decir algunas son piezas especiales que salen en las cajas de botín.

Tocando un punto bastante importante del juego hablamos del “pay to win” o pagar para ganar como se traduce, ya que el sistema de progresión del juego exige grinding o compras para potenciar constantemente el rendimiento de los coches con los que quieras participar y aunque te otorgan una Speed Card aleatoria cada vez que completas un evento, no es suficiente para seguir avanzando carrera tras carrera, apartandonos un poco de lo que en verdad significa divertirnos con el juego pasando a hacer tediosas misiones para poder avanzar.

Como conclusión podemos decir que a pesar de los errores y lo condicional del progreso del juego que en lo malo es lo que más destaca, no es un mal juego pero tampoco es uno de los mejores que han sacado al mercado y si hablamos de precio es “razonable” 60 USD o $32.990. En Chile.

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